


|

|



| 
| 
|  "Surfen", "Handy", "update": el idioma alemán no es impermeable
| 
|


| 
| El "difícil" idioma alemán
| 
|

| 
| 
| 
¿Un idioma difícil?
“Why can’t the Tuwort come früher?” Lamentos de este tipo son tan frecuentes entre los estudiantes de la lengua alemana como los fracasados intentos de poner en práctica los conocimientos adquiridos. “Können Sie mir bitte drei Brötchen verkaufen?” (¿Me puede vender tres panes?) Respuesta del panadero: “Moana Sie Semmeln?” Para ello existen tres explicaciones posibles: se está en el país equivocado; los profesores del Instituto Goethe nos enseñaron el idioma incorrecto o en Alemania no se habla alemán. Por supuesto que se habla alemán, pero en unos lugares es suabo, en otros colonés y en otros sajón, si tenemos suerte de que no nos toque el bávaro. Pero incluso el alemán moderno es ya complicado de por sí: que el artículo sea masculino (der), femenino (die) o neutro (das), no lo determina ninguna lógica reconocible. “Das Weib” (la mujer) es neutro, pero “die Sonne” (el Sol) es femenino. Y para los hispanohablantes tampoco es fácil de entender por qué “la Luna” es “der Mond”, o sea, masculino. Y si se trata de las mayúsculas y minúsculas (“Der Einzelne”, pero “im einzelnen”), o peor aún, de detalles gramaticales como el conjuntivo, entonces la lengua del país de los poetas y pensadores hace fracasar incluso a no pocos alemanes. Pese a la controvertida reforma gramatical, la puntuación sigue siendo algo terrible, igual que la tendencia a la sustantivación, que da vida a palabras monstruosas como “Betäubungsmittelveordnungsänderungsgesetz” (ley de modificaciones para la regulación de prescripción de calmantes). El idioma alemán es idioma de burócratas. No siempre bonito, pero sí exacto.
Como ocurre con muchas otras lenguas, el alemán suena cada vez más a “inglemán” o “alemglés”. “Coole Kids surfen durch das Internet”, eso lo entiende cualquiera, porque Internet ha transformado totalmente el habla de la generación @: “Browser”, “Provider”, “Server”, “Update” – los puristas de la lengua pueden hacer lo que quieran, al igual que muchos otros idiomas, el alemán moderno adopta como préstamos los nuevos términos de Internet inmediatamente después de su nacimiento. Pero a veces el bello mundo de las técnicas modernas conduce también al surgimiento de curiosidades idiomáticas: al teléfono móvil se le llama en alemán “Handy”, a pesar de que esa palabra no existe en inglés. Pero...aceptado. Esa todavía pasa. A veces se dicen cosas peores. ¿Un ejemplo? Aquí lo tiene: la diseñadora de moda más famosa de Alemania, Jil Sander, dijo recientemente: “Mi vida es una giving-story. Responsable del éxito fue mi coordinated concept. La audience lo ha supported todo.” ¡Increible!, ¿no?
| 
|


| 
| 
| 
|  Anne Jansen de Dinamarca está terminando su doctorado en Química y tuvo que acostumbrarse al "Sie" (Alemán)
| 
| 
| 
| | 
|


| 
| 
| 
|  El estudiante tunecino de etnología Ramzi Ben Amara no entendía en alemán bávaro. (Alemán)
| 
| 
| 
| | 
|


| 
| Más informaciones
|


|

|

|

|

|