


|

|




| 
| 
|  El Instituto Max Planck de Física de Plasmas
| 
|


| 
| 
| 
Vivir en el cuarto estadio
Todos los quieren: los técnicos, los físicos, los ingenieros y la industria. En Greifswald hay una gran predilección por los plasmas. Y ésta es tan grande que dos institutos se dedican a su estudio. Se trata del aditivo en cuarto estadio. Un plasma que surge de un gas al que se le agrega energía. Sus ventajas: su fácil transmisibilidad y su alta sensiblidad de reacción, además de su múltiple aplicación.
Una planta de energía para la investigación
“Piedra espiral 7-X” es el misterioso nombre de un experimento igualmente misterioso del Instituto Max Planck de Física de Plasmas. Es la fusión experimental de “stellaratores” más grande del mundo. Por eso la palabra mágica es investigación de fusiones. De la fusión de núcleos livianos de átomo se espera generar energía. Durante el proceso, el combustible, un plasma de hidrógeno, se encierra en campos magnéticos en donde las temperaturas se elevan a más de 100 millones de grados. Y todo este proceso tiene lugar en una planta de energía, cuyo centro de esta planta es el reactor de fusión de tipo stellator.
La física de plasmas tiene tradición en Greifswald. Esta es la razón por la cual la central del instituto en la ciudad de Garching ha abierto aquí un departamento de Física de Plasma de altas temperaturas. Ya en 1919, Johannes Stark, físico experto en plasmas y proveniente de Greifswald, ganó el Premio Nobel. Hoy, la ciudad es un centro de investigación reconocido en Europa. No es de extrañar, entonces, que aquí surgiera el instituto internacional “Max-Planck-Research School on Bounded Plasmas", un centro de enseñanza e investigación de tecnología de plasmas y fusión.
La lana tratada con plasma es más suave
Según los expertos del Instituto de Física de Plasmas de Bajas Temperaturas (INP), dichos plasmas cumplen un papel clave.
Los investigadores están convencidos de que los plasmas de bajas temperaturas se pueden manejar fácilmente. Además de ello ahorran recursos y reemplazan procedimientos que contaminan el Medio Ambiente.
El uso de cloro en el tratamiento antidesgreñe de la lana produce cualquier cantidad de aguas residuales, pero si la misma lana es tratada con plasmas, los residuos son retirados sin contaminar el ambiente. Pero, ¡ojo!: los plasmas no son en sí productos ecológicos.
Con plasma las bombillas alumbran más tiempo
Una de las principales tareas de los expertos en Greifswald es reemplazar el tóxico plasma de mercurio que se encuentra en lámparas, por ejemplo. Los científicos estudian las más variadas mezclas de gases para lámparas y luces: para lámparas de vapor de sodio utilizadas en la iluminación pública, lamparillas de fondo de pantallas planas, lámparas ahorradoras de energía, lámparas reflectoras de automóvil o tubos de mando luminoso. Una cosa queda clara: las lámparas de plasma son más duraderas que las bombillas tradicionales y gastan menos energía.
Empaque limpio
También el tratamiento y recubrimiento de superficies es facilitado por el aditivo en cuarto estadio. Muchos procesos son posibles sin medios químicos y mejoran las propiedades del producto. Las herramientas recubiertas con plasma, por ejemplo, duran más. Los empaques tratados con plasma aumentan la durabilidad de los alimentos y reducen así el uso de aditivos conservantes.
| 
|



|

|

|

|

|